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Vendedora de bragas usadas – Historia de como empece

Hace años había creado un perfil en un sitio para vender braguitas sucias. Era una estudiante ocupadísima, no me implicaba con mucha seriedad en las ofertas y las dejé de forma rápida. Sin embargo, el verano pasado dediqué parte de mi tiempo libre precisamente a especializarme en ser una vendedora de bragas usadas, precisaba de hacer algo con ellas y conseguir dinero de alguna forma. Al no tener ninguna experiencia y conocimientos, al fin decidí a aprender y dedicarme al business como todas y cada una de las mujeres inspiradas. Se trataba de mucha practica, con cada oferta desarrollaba y mejoraba mis habilidades. Había instantes de frustración y otros instantes de alegría, hasta el momento en que por último me transformé en una vendedora de bragas usadas listísima. Los sacrificios se merecían no solo por el dinero. Al comienzo pensaba mucho en los provechos financieros, no obstante con la experiencia aprendí que implicarse en los juegos sexuales con los compradores de lencería utilizada es verdaderamente esencial para transformar las ofertas en un éxito. Me agradó tomar partido en los juegos traviesos y traté de ser una persona de psique abierta, moderna. Decidí a remover todos y cada uno de los perjuicios y gozar de mis deseos a lo largo de los negocios. He tenido la pasión de dominar a los hombres. Online hay gente con todos las clases de fetiches y eso me dejó de divertirme con mis fantasias y fomentar mis braguitas sucias. Los compradores adoran los mensajes sucios y la participación en unas fantasias de dominación. Además de esto, con la lencería de cuero que tenía en casa, podía hacer unas fotografías muy sensual y motivarlos que se interesasen en mis ofertas de braguitas. Los materiales visuales así como el chatting travieso son vitales para hacer los negocios de lencería utilizada triunfantes. Con lo que dedicaba una parte significante de mi tiempo haciendo fotografías sensual y representando diferentes géneros de escenarios. Las braguitas sucias son el producto final que los compradores reciben. Son el producto de nuestras fantasias y comunicación.Como vendedora de bragas usadas favorecemos la venta mediante el intercambio de ideas y historias  de lo sensual, inspirándonos para el business de lencería sucia. De esta forma los los dos participantes están satisfechos y desean más diversión en el futuro. Ser vendedora de bragas usadas es al final mi pasatiempo preferido, me da la libertad de comunicar, soñar y hacer dinero de modo sensual y caliente. Jamás me aburre mas me inspira para crear más ofertas de braguitas y divertirme de una pluralidad de modos eróticos.

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